agosto 24: Hoy fue el dìa para ir al Corcovado y visitar la famosa estatua del Cristo Redentor. El viaje hasta allá fue muy interesante porque para subir al punto donde se toman los carritos que lo llevan a uno a la estatua, hay que ir por una montaña donde las viviendas solo permiten que haya un canal de circulación...para bajar y/o subir. Si vienen dos vehículos un poco grandes, la cosa se pone complicada; pero ahí se las arreglan y ambos pasan. Una vez arriba, hasta el aire que se respira es diferente!! Para llegar a la cima del Corcovado, se toma una camioneta en la estación del tren que se llama Paineiras. Allí están restaurando una construcción de finales del 1800 principios del 1900... que originalmente sirvió como el Hotel Paineiras. Desde ahí, el ascenso es aún más fuerte. Los valientes, l hacen a pie...yo subo en el carrito!! Una vez arriba, la vista es espectacular! Se puede ver todo Rìo!!

Como yo soy tan pero tan inteligente, me dejé la cámara y me tocó hacer las fotos con el celular... y luego montar la panorámica a mano: cuadrando las fotos en el Paint para lograr la vista completa. (Por cierto, la estructura blanca que se ve al extremo izquierdo es el Maracaná.)

Tratar de retratar esta escultura sin que haya gente posando con los brazos levantados es muy difícil; así que la foto sale con un gentío loco que ni idea de quiénes son. Pero lo importante es retratarla a ella...y de veras que es imponente. A pesar de la gran cantidad de gente, arriba se respira mucha paz.

Después del Corcovado, nos fuimos a pasear a la Ruta de los Chinos (o algo asi). En algún momento durante el siglo XIX, Brasil recibió a una fuerte migración china; estas personas, en agradecimiento por aceptarlos y darles una oportunidad de vida, hicieron un paseo y un monumento en lo alto de la montaña (hoy Parque Nacional de Tijuca). La ruta que va por toda esta montaña se parece muchísimo a la que va por todo el Henri Pittier hacia Choroní...con la diferencia de que aquí los monos te saludan casi que adentro del carro. De hecho, si cerraba los ojos, podía imaginarme muchas de las escenas de la pelìcula Río (la versión de Disney).
agosto 25: Caminar por el cetro de Rio de Janeiro y no ver sus aceras o las fachadas de sus casas es perderse una buena parte de lo que es el sabor propio de esta ciudad. Cada fachada cuenta una historia...y cada acera también. Tratar de retratarlo todo es un poco complicado (es en momentos como estos cuando me gustaría tener un chip que funcionara vía inalámbrica y me permitiera descargar en la compu todas las imágenes, todos los sonidos y todos los olores experimentados en la visita). El sabor de la cultura portuguesa está vivo en todas partes...y la fuerte influencia de la iglesia católica es evidente: prácticamente hay una iglesia en cada cuadra!! (No exagero). Otra cosa que llama mucho la atención es la mezcla de lo nuevo y lo antiguo - en materia de arquitectura y escultura - dentro de un mismo espacio. Pero son esas combinaciones las que le dan a la ciudad su característica tan especial. Los dejo con algunas fotitos tomadas en el centro de Río. ¡Hasta la próxima!
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| Un reloj que indica a qué hora de qué día es la misa. (Nòtese que utiliza el formato de 24 horas.) |
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| En una parte muy muy antigua...un asomo de modernidad a la izquierda... |
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| La modernidad se apodera de la plaza antigua. |
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| Muy alto...en una pared...un lindo y colorido dibujo. |
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| Las calles de Río. |
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| Hay que ver hacia arriba para descubrir detalles hermosos. |
hola lupe como estas esa viajera... enverdad que hay detalles que hacen original cada viaje todo con su toque personal... tu bitacora es muy explicita y te ayuda a entender la ruta seguida...quiero hacer una pregunta el rayo que le cayo en la mano al cristo se le nota quedo alguna marca visible desde el lugar que tomas las fotos
ResponderEliminarespero la proxima entrega.... sigue disfrutando... besos
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